Hace mucho tiempo que quería realizar una evaluación y recapitulación de cómo ha sido mi año, mes a mes, tal y como hacen algunos de mis referentes como Ángel Alegre, en su blog de Vivir al Máximo.
Siempre me ha parecido un ejercicio muy interesante para rememorar los buenos momentos, en los que no está de más recrearse un poco, y los malos, o menos buenos, con la intención de aprender de ellos y seguir creciendo y mejorando como persona.
Dicho lo cual, comienzo con mi recapitulación de cómo ha ido y ha sido mi año 2025.
Enero

Después de una pequeña escapada a Malta de una semana con mi pareja, nuestro año nuevo comenzó de una forma muy normal cenando en un restaurante de mi pueblo con la familia de mi madre casi al completo. Faltaron algunas personas cercanas como mi hermana, mi cuñado, mis sobrinos, y mi primo Antonio, que no pudieron llegar a tiempo, pero aún así todo estuvo normal. La comida, por desgracia, dejó mucho que desear. Lástima de 120€ (entre Patricia y y yo) que pagamos por aquella cena. Nunca volvimos a visitar aquel restaurante.
Patricia ya pasaba los cinco meses de embarazo y los síntomas se iban haciendo cada vez mayores, con lo que este mes fue bastante tranquilo en cuanto a viajes y escapadas. Para que mencionar que económicamente la «cuesta de enero» es siempre dura y estábamos recuperando algo del dinero gastado en regalos, comidas/cenas y escapadas anteriores.
A mediados de mes decidí aprovechar el código de afiliado de mi querida Ana Monmeneu y abrirme una cuenta en Indexa Capital para invertir los ahorros que tenía. Hoy, tras un año transcurrido y un beneficio acumulado de más de un 9,5%, he de decir que es la mejor decisión de inversión que tomé el año pasado.
Febrero

Febrero fue un mes de lo más tranquilo del año. No hizo frío en exceso, con lo que pudimos disfrutar de algunas pequeñas salidas y escapadas de fin de semana. Entre tanto el resto de mi tiempo libre lo aproveché para leer muchísimo. Creo que entre libros por terminar y alguno nuevo que comencé pude leer unos 4 libros en aquel corto mes. “El húsar”, del enorme Pérez-Reverté fue uno de los que más destacaría en aquel mes, además de ser el primer libro que escribió y que yo leí del autor español.
En una de aquellas salidas fuimos a visitar a Ayron, el bebé recién nacido de unos buenos amigos dominicanos con los que tenemos muy buena relación. En aquella ocasión pudimos hacernos una pequeña idea de lo que nos depararía el futuro tan sólo unos pocos meses después.
Marzo

Marzo llegó de la mano del buen tiempo. El sol comenzaba ya a tomar protagonismo y el salir a dar paseos a media tarde se convirtió en una rutina para nosotros, ya que Patricia ya no estaba para ir al gimnasio, al menos no perdíamos la rutina de hacer un poco de deporte diario.
Aprovechamos el buen clima también para realizar una sesión de fotos pre-natal, que llevábamos tiempo queriendo hacer.
Fue una experiencia bastante agradable y divertida. Nos hicieron fotos en la playa de Mojácar, en los jardines de un hotel, y también algunas en interior. Fue el recuerdo de nuestros últimos meses siendo tan solo una pareja, para convertirnos en una familia de tres.
Las fotos quedaron francamente mejor de lo que yo mismo esperaba, sobre todo porque no me considero nada fotogénico y siempre me suelo ver mal en ellas, así que contento en este punto.
Abril

El mes de abril comenzó relativamente mal para mí. A comienzos del mismo me llamaron Brian y Carol, los inquilinos y antiguos propietarios de mi villa de lujo para comentarme algo respecto a la vivienda. Me dijeron que lo mejor sería que fuera allí en persona, para verlo con mis propios ojos. No tenía ni idea de qué podría ser, así que sin más tardar cogí el coche y recorrí los apenas 12 kilómetros que me separan del lugar.
Cuando llegué, tras una breve charla amistosa y rutinaria, me comentaron que había surgido una considerable grieta en la parte del patio/despensa de la propiedad. Me dijeron que la habían visto meses atrás, pero que al comienzo era tan sólo era una pequeña grieta vertical que abarcaba del techo mismo hasta el suelo y que no le dieron más importancia. Hasta que un buen día, salieron para coger algo de una de sus cuatro neveras, y les calló un trozo de pared encima (sin llegar a darles, por suerte). Ahí se fijaron mejor y vieron que la grieta estaba creciendo, y ya no era tan pequeña.
He de reconocer que cuando me acerqué para observar la anomalía en detenimiento me sorprendí bastante. La grieta era enorme. Recorría, como digo, de arriba a abajo toda la fachada del patio exterior. Sin duda alguna aquello provenía de las vigas que soportan el techo de tejas, bastante pesado ya de por sí.
En los días posteriores me puse en contacto con un reformista/constructor y tras realizar un diagnóstico certero, la solución era inevitable. Había que demoler todo el patio y construirlo desde cero, eliminando las vigas de hormigón y el techo de tejas y poniendo en su lugar uno mucho más ligero con placas sándwich.
Finalmente la broma salió por algo más de 2.500€, a los que tuvimos que sumarle otros 600€ para pintar de paso todo el muro perimetral de la propiedad, que ya estaba bastante desgastado y en mal estado.
Apenas tres semanas después todo estaba arreglado y solucionado. Por supuesto no podía escatimar en gastos cuando se trata de la propiedad que más valiosa de mi cartera, y la que más dinero me deja en el bolsillo cada mes. Fueron algo más de tres meses de alquiler que se invirtieron en un mantenimiento adecuado, y que hay que asumir si no queremos que el deterioro, y el posible daño sea mucho mayor.
Mayo

Al parecer el pequeño Ángel José tenía prisas por llegar a este mundo, con lo que terminó adelantándose diez días a su fecha de parto. Exactamente el primero de mayo, a eso de las 3:13 de la madrugada, tras un parto natural y bastante rápido y poco traumático -para suerte nuestra, sobre todo de Patricia- nació nuestro primer y único hijo dándonos la alegría de nuestras vidas.
Ver por primera vez su preciosa carita, su cuerpito, tan sano y espabilado, fue una experiencia totalmente inenarrable que no se puede describir. Tras horas de ver sufrir a tu pareja y compañera de vida, es duro describir la sensación de alivio, felicidad, alegría, gozo, y placer, que uno siente, todo al mismo tiempo, al ver nacer a su hijo, de forma saludable y enérgica, por primera vez.
En fin. Que voy a contar que no se sepa ya. Los siguientes días en el Hospital de la Inmaculada de Huércal Overa, donde se portaron bastante bien y hago especial mención a los parteros y parteras del mismo, que son gente profesional y cercana a más no poder, fueron bastante bien. El niño mamaba, se dejaba limpiar y hacían sus necesidades de forma totalmente correcta y normal.
A los dos días salíamos del hospital con nuestra criatura en brazos para irnos a casa, con una sensación rara pero una alegría y un entusiasmo infinito al mismo tiempo. Una nueva vida, totalmente desconocida, se abría ante nosotros, teniendo ahora a nuestro cargo y custodia a nuestro pequeño recién nacido, una criatura tan indefensa y necesitada de amor, que por supuesto no íbamos a dudar en proporcionarle en cantidades ingentes e ilimitadas.
Junio

El mes de junio fue de continuos aprendizajes y pequeños baches. Habíamos alquilado la vivienda de Mojácar donde vivíamos para mudarnos -temporalmente- al piso de Vera que había comprado medio año antes como inversión. Poquito a poco y con mucho esfuerzo fuimos amueblándolo y decorándolo a nuestro gusto, a excepción de los muebles de la cocina, puertas y armarios, ya que seguíamos esperando a que viniera mi carpintero de confianza, tras más de cinco meses de aceptado el presupuesto. Finalmente nunca llegó, y me tocó, con un niño de apenas un mes, buscar otro carpintero que pudiera hacernos la cocina y colocarnos las puertas, para poder tener una vida medio normal en nuestro nuevo hogar.
Patricia comenzaba a sufrir los efectos de la siempre temida y desconocida «depresión post-parto» que se agravarían un poco en los meses posteriores, con lo que el estrés en la crianza del niño, el trabajo, y solucionar el problema de no tener una cocina en el hogar (nuestro microondas se encontraba encima de la caja del horno, aún sin instalar ni poder usarse) se incrementaba por momentos.
El mes con respecto a temperatura fue bastante suave, lo que fue un alivio para nosotros, a pesar de contar con aire acondicionado. Comenzamos a hacer un poquito de vida normal y a salir a la calle al cumplir Ángel los primeros diez días de vida, para que se fuera adaptando a estar en la calle y nosotros no sintiéramos el efecto de estar «encerrados» en casa todo el día.
Como parte positiva puedo decir que logré vender, tras algunos meses en el mercado, mi querido Volkswagen Scirocco, el primer coche que he tenido en mi vida. El motivo de la venta, como no podía ser de otra manera tras quince años conmigo, fue la falta de espacio y el hecho de tener tres puertas, que no es para nada cómodo ni práctico teniendo un bebé.
Con el dinero de la venta del Scirocco y poniendo apenas 5.000€ más de mi bolsillo, pude traerme a las pocas semanas un precioso BMW X5 del año 2014. El coche cuenta con siete plazas y un espacio enorme para meter cualquier cosa. Lo compré en una subasta, era el coche del gerente de una empresa eléctrica que había sido embargada. Precio de mercado aproximado en ese momento: 18.500€. A mi me costó 11.000€ con todos los gastos pagados.
Julio

El mes de julio comenzó muy positivamente cumpliendo un deseo, casi un sueño para mí, que llevaba ya casi una década entera persiguiendo. Pude encontrar a buen precio y en buen estado, y comprar, mi propia autocaravana.
Sucedió un día cualquiera mientras, como muchísimas -casi incontables- otras veces había hecho, buceaba por Wallapop mirando diferentes autocaravanas, precios y características. Mis ojos se ensancharon cuando se fijaron en una muy buena unidad, a buen precio, que se encontraba en La Manga del Mar Menor, en Murcia. A apenas hora y media de donde vivimos nosotros.
Sin pensármelo ni un minuto contacté con el propietario y acordamos que iría a ver el vehículo lo antes posible, en este caso para el sábado siguiente, dos días después. Allí me presenté media hora antes de lo acordado, con muchos nervios y esperanzas de que no fuera una estafa o encontrara desperfectos o vicios ocultos en la autocaravana. No fue así, y más al contrario quedé gratamente deslumbrado de las buenas condiciones en que se encontraba la misma.
Se encontraba a buen recaudo en una nave industrial gigante que alquilaba espacios para estos vehículos y otros similares. Llevaba algo más de dos años sin moverse debido a la falta de tiempo de Sergio y su familia, que ya no estaban muy por la labor -sobre todo sus hijas de 13 años- de los largos viajes en este tipo de vehículos. Él había montado recientemente un negocio de instalación de aires acondicionados y otros electrodomésticos y necesitaba capital para invertir en su negocio. Yo no podía estar más de acuerdo con él. Para mí la compra de este vehículo iba a suponer también una inversión importante, tanto en tiempo como en dinero -sobre todo en esto último- en nuestros futuros viajes recorriendo toda Europa, donde la media de una noche de alojamiento se sitúa ya en los 80€ para dos personas. Haciendo cálculos rápidos y a grosso modo, viajando durante tres meses seguidos (90 días) por Europa pernoctando en nuestra nueva autocaravana, estaríamos ahorrándonos una media de unos 7.200€ tan sólo en alojamiento. Nada mal ¿no?. Pues ahora haced cuentas si en vez de 3 meses la utilizáramos 3 años (1.095 días), el ahorro se aproximaría a los 100.000€ tan sólo en alojamiento.
Ah sí, por si teníais curiosidad en el precio; la autocaravana, del año 2012, con 136.000km y motor FIAT de 136CV nos costó 29.000€, más unos 2.000€ más entre impuestos, cambio de titularidad y seguro obligatorio.
Por supuesto que no pudimos esperar para coger un poco de ropa, el carro del niño y unas compras para estrenarla y emprender con ella una pequeña escapada de tres días por el levante y sur de España.
En uno de aquellos calurosos días recuerdo comenzar, tímidamente y sin una certeza profunda de llegar a terminarlo, a escribir lo que sería mi primer libro dedicado a la inversión inmobiliaria.
Agosto

Los últimos días de julio y primeros de agosto fueron bastante duros para mí, ya que me sucedió algo malo que nunca antes me había pasado. Todo comenzó una noche cualquiera, en la que me desvelé con unos picores horribles en la parte de los antebrazos, brazos y palmas de las manos. Durante los siguientes dos días la cosa derivó gravemente en unos sarpullidos horribles en las manos, axilas, codos, antebrazos, brazos e incluso algunas partes de las piernas, hombros y hasta la lengua.
En urgencias del centro médico de Vera me trataron de una forma nefasta, que nunca antes había padecido. Esto lo contaré en detalle más adelante en un próximo artículo hablando sobre el problema que tenemos con la sanidad pública en España.
Ya un poco más recuperado de este mal llamado “dermatitis herpetiforme”, que finalmente tardó unas tres semanas en sanar por completo, el día 8 celebré mi 34 cumpleaños, rodeado de mi familia más cercana y algunos amigos, en uno de los mejores lugares de Mojácar Playa, tanto por el lugar en sí, que es una auténtica pasada, como por el sabor de la comida y la atención. Para mi alegría, toda mi familia y amigos que asistieron quedaron maravillados con el lugar y la realización del evento.
Una semana después, ya completamente recuperado de la dermatitis, Patricia y yo fuimos a celebrarlo con mi cuñado y uno de mis sobrinos alquilando unas motos de agua durante una hora. Una experiencia increíble y que sin duda alguna volveremos a repetir el verano que viene.
Septiembre

Finales de agosto y primeros de septiembre fueron la época de nuestros primeros viajes en la autocaravana.
Ya habíamos hecho algunas pequeñas escapadas de fin de semana anteriormente, sobre todo para adaptarnos a todo lo que es el funcionamiento y manejo de la autocaravana en sí, que para nosotros es nuevo por completo, y por supuesto para ver cómo se comportaba el pequeño Ángel en la misma.
Para sorpresa nuestra, al niño le encanta viajar en ella. Se siente a gusto, apenas llora y se entretiene mirando por la ventana los paisajes y otros vehículos.
Por eso decidimos hacer un viaje un poco más largo de una semana completa, aventurándonos a ir al norte de España. Estuvimos algún día por la parte del levante valenciano, visitando lugares como Altea o Peñíscola, para después adentrarnos de lleno en el País Vasco y la comunidad de Cantabria. Allí pudimos disfrutar de preciosas ciudades como Vitoria o la increíble y completa San Sebastián, con su playa de la concha y su ambiente activo y dinámico.
Aprovechamos también la oportunidad para pasarnos por Laredo, un precioso pueblo costero de Cantabria que en ese momento celebraba su fiesta más conmemorativa: «La Batalla de las Flores».
Octubre

El mes de octubre comenzó bien, pues por fin, tras tantos meses detrás de la administración pública, en este caso del ayuntamiento de Vera, para que inscribieran a mi hijo en el registro civil y me expidieran su certificado de nacimiento (desde el 1 de mayo no teníamos ni un solo papel identificativo de Ángel), pudimos obtener su primer DNI y de paso, y gracias a la amabilidad del policía nacional que nos tocó en aquel momento, también su pasaporte.
Ya podíamos decir -¡por fin!- que teníamos algún documento identificativo de nuestro hijo y además, sacarlo del país en el caso de que quisiéramos viajar con él.
El libro, poco a poco, iba avanzando, con lo que decidí ponerme serio y dedicar casi todas las mañanas de la semana a la labor de escribir. Una vez terminadas las primeras 100 páginas tuve la sorpresiva certeza de que podía terminar aquel proyecto que comenzó como una simple anécdota.
Las tardes las pasaba o bien supervisando las reformas de la vivienda que había comprado en verano en Mojácar Playa para venderla posteriormente, o cuidando al pequeño Ángel mientras Patricia ensayaba sus bailes de cara a algunos festivales y eventos privados que tuvo con el grupo.
Noviembre

Noviembre fue un mes también bastante tranquilo con respecto a grandes acciones o eventos. Yo seguía inmerso casi todas las mañanas en la escritura y maquetación del libro, que poco a poco tomaba su forma final, para sorpresa y alegría mía, y avanzábamos también en la reforma de la vivienda, que tenía un poco de prisa por acabar para poner a la venta cuanto antes. Patricia seguía con sus ensayos de baile y sus actuaciones, y Ángel crecía muy sanamente para gusto de todos.
A mediados de mes aprovechamos para realizar una pequeña escapada de fin de semana con la autocaravana por la zona de Cabo de Gata, en Almería. Recorrer y conocer un poco más el pueblo de Cabo de Gata, que no lo conocíamos bien, La fabriquilla y las playas y calas de esta zona de mi querida Almería fue un gustazo. A veces pasa que tenemos lugares espectaculares cerca de nosotros para visitar, pero que por el hecho de estar tan cerca no le damos la suficiente importancia. Cabo de Gata, en Almería, es uno de ellos sin duda.
Diciembre

2025 fue un año muy intenso y feliz para mí en general. En en lo laboral y económico, pero sobre todo en lo personal y emocional. Y como no podía ser de otra manera para cerrar el año como se merecía, diciembre fue también un mes muy especial para mí.
Tras casi cinco meses de escribir como un cabr**, primeros de diciembre fue la fecha en la que finalmente pude terminar de escribir y publicar mi primer libro; «Cómo ser inversor inmobiliario de éxito«. Por el mero hecho y afán de motivar, ayudar e inspirar a todo aquel que esté interesado en el mundo de la inversión inmobiliaria pero que no sabe por dónde o cómo comenzar a invertir, me decidí a escribir este libro.
La presentación la realicé unas semanas después de publicado el libro en la sala de plenos del ayuntamiento de mi pueblo, en Macael, que generosamente accedieron a cederme el espacio para dicho acto, cosa que les agradezco enormemente al alcalde y su equipo por este detalle. Fue una experiencia verdaderamente interesante y bonita para mí.
Además de eso, a mediados del mes, uno de los inversores más reconocidos de Almería, además de una grandísima persona y un referente para mí, Juan Góngora, me entrevistó para hablar de mi trayectoria como inversor inmobiliario en una charla que fue sin duda muy amena e interesante.
Para rematar el mes, asistí a la comida de navidad de inversores que Juan organizó en Almería, donde pasamos una tarde verdaderamente amena y agradable hablando e intercambiando opiniones sobre aquello que nos apasiona: la inversión inmobiliaria.
Resumen final
Otro año que se va. El tiempo vuela y cuantos más años cumple uno, más es consciente de ello. Es por eso que yo he decidido aprovechar mi tiempo al máximo posible, invirtiendo tiempo de calidad con mi familia, mi hijo, mis amigos cercanos, y haciendo aquello que me gusta.
Si pudiera resumir mi 2025 en una sola frase sería sin duda la siguiente: «Al que hace cosas, le pasan cosas». Yo he hecho bastantes cosas durante el año pasado, cosas que ni si quiera yo mismo creía que lograría hacer, y por ende, me han pasado bastantes cosas. Algunas han sido muy positivas, como la llegada al mundo de mi primer hijo, Ángel, o la publicación de mi primer libro acerca de inversión inmobiliaria. Podría decir que el 2025 me ha traído dos criaturas; mi hijo, y mi libro.
La relación con mi pareja y compañera de vida, algo que considero sumamente importante, también ha sido buena. Como toda pareja, hemos tenido nuestros altibajos, pero hemos sabido sobreponernos a ellos y hablar las cosas como dos personas que se quieren y tienen un hijo en común.
Si hay algo verdaderamente negativo que no he hecho durante el 2025 y he de rectificar en este año que tenemos por delante ha sido dejar el deporte y el gimnasio totalmente de lado durante todo el año. Entre el trabajo, los viajes, el nacimiento de Ángel y la posterior crianza de nuestro hijo, el libro, y otros proyectos y actividades, apenas pisé el gimnasio 40 días en todo el año. Eso sí, lo intentamos medio suplir saliendo a caminar al menos una hora al día, pero no ha sido suficiente y tanto mi estado de ánimo como mi forma física se ha visto afectada enormemente.
En fin, se viene un 2026 cargado de nuevas aventuras, proyectos y viajes que poco a poco os iré relatando en esta página web. Recordarte que tienes la sección de Viajes para estar enterado de todos los lugares que vamos visitando y descubriendo, y la sección de Inversión Inmobiliaria para estar al tanto de las novedades que voy subiendo respecto a este sector.
Espero que tu año 2025 haya sido tan productivo y satisfactorio como lo ha sido el mío, y que el 2026 nos traiga más proyectos, alegrías, y metas por cumplir.